Lunes, 07:01 AM.
Tras unas vueltas en la cama, me levanto. Rutina matutina, desayuno, baño, vestirme y otra vez al baño. Mientras desayuno, pongo la radio, Pedro Blanco en la Cadena Ser está comentando las noticias del día, parece que la calidad de las noticias de la tele se ha contagiado a la radio, la verdad que en agosto parece que el mundo se ralentiza.
Sigue la ola de calor, a esta hora 32ºc en ciudades como Sevilla o Córdoba.
Ya te digo, pienso, mientras estoy sentado en gayumbos en la cocina, desayunando mis tostadas con mermelada. Realmente hoy pinta que va a ser un día caluroso.
Mientras meto los cacharros del desayuno en el lavavajillas, vuelven a comentar el accidente en la plataforma petrolífera. Los equipos de rescate están teniendo muchos problemas para llegar a la plataforma. Desde Rotterdam, una fragata militar está partiendo hacia la zona del accidente para ayudar en todo lo posible. Todavía no se tienen muchas noticias sobre los supervivientes, desde que dieron la alarma, no han vuelto a mantener comunicación, pero aun así sigue activado el dispositivo de socorro. Seguramente pocos estén ya vivos, me digo en voz baja, el incendio y la nube tóxica los habrá relegado a alguna dependencia en la que estén incomunicados pero seguros, espero que lleguen a tiempo de salvarlos. Siempre digo que en mi opinión las peores muertes deben ser ahogado o quemado, se me respiga el cuerpo al pensarlo.
Cojo la llave del coche, la verdad que me encanta este coche y lo mejor de todo es que es el de Noa. Un Fiat 500 nuevo y reluciente, blanco con una pequeña bandera italiana rodeando todo el coche, 100Cv en 1000Kg de peso, para mi, todo un kart, ¿mi coche?, un buque de carga comparado con este. Desafortunadamente me dieron un golpe en el coche y lo tengo en el taller. Cuándo llego al aeropuerto me dirijo a la entrada de servicio Bravo, desde allí, podemos acceder los que trabajamos dentro del aeropuerto. Cuándo llego, ante mí, encuentro una caravana de coches esperando para hacer el control, por alguna razón, hoy están siendo más estrictos. Ya es mi turno, me bajo del coche delante de la barrera, entro en la caseta de control, saludo a los guardias, viejos conocidos después de trabajar durante un año aquí. Tras pasar los Rayos-X salgo a por el coche. Manuel, un guardia civil gallego del que me he hecho buen amigo, está revisando los bajos de mi coche.
¡Guaje! – Exclama - No sabía que ya habías vuelto, ¡vaya calor que hace ya a esta hora! ¿ Cambiaste de coche?.
Le explico toda la historia del golpe que me habían dado y que de momento estoy usando el coche de Noa, le pregunto por qué tantas medidas de seguridad, normalmente nos saludan y de vez en cuándo te dicen que abras el maletero. Hoy llega La Familia Real, me dice en bajo, por eso estamos teniendo mucho más trabajo.
Cuándo el Rey y su Familia vienen a Mallorca de vacaciones, para el resto de población, la única diferencia es que el número de policía se duplica. En todas las rotondas, Policías Nacionales con armas automáticas están puestos por si viesen algún vehículo sospechoso, en el Paseo Marítimo se colocan controles y la zona cercana al Palacio de Marivent está rodeada por un cordón de seguridad.
Cuando llego a la oficina, me encuentro a mis dos compañeros “poniéndose las botas” con los suculentos bocados que les traje desde Asturias, me comentan las novedades en la obra y nos reímos con diversas anécdotas. Miguel cogió las vacaciones antes que yo y ahora que ya he vuelto es el turno de Pau, que el próximo viernes se marchará a Barcelona.
Tras un día que pasa bastante rápido debido a las tareas atrasadas y los quehaceres diarios, salgo por la puerta de servicio Foxtrot, desde allí y por un camino secundario, puedo llegar al Centro Comercial de Coll D´en Rabassa rápidamente, hacer las compras que necesito y si me doy prisa, seguramente me de tiempo a llamar a mi vecino, Esteban, para ir al Bulder que tenemos cerca de casa y trepar un poco.
Finalmente he tenido que ir solo, Esteban está liado con toda la instalación fotovoltaica del edificio.
A las 9 quedo con Bruno, el dueño del piso, para darle unas cartas que llegaron a su nombre y comentar con él algunas cosas. Bruno, un peculiar mallorquín, vive en la misma manzana que nosotros. Se cambió de piso porque necesitaba más espacio, pero estaba contento con la zona, así que decidió irse a un piso más grande unos portales más arriba. Realmente, su casa con la que es ahora la nuestra están separadas 3 terrazas en las azoteas, así que es como otro vecino más, algunas veces incluso divagamos sobre apuestas de si seríamos capaces de llegar uno a la casa del otro saltando por las terrazas sin que se enteren los dueños de las mismas. Comentamos los líos con los cuerpos de seguridad del Estado, ahora que el Rey está de vacaciones en Mallorca. Él sabe perfectamente de lo que le hablo, porque trabaja en el puerto de Palma en una de las compañías de barcos que comunican las Baleares con la Península.
Decidimos cenar algo en un bar al lado de nuestras casas, en la televisión, tienen puesto el telediario de La 1 y están hablando del accidente de la plataforma.
Es muy extraño – me dice Bruno. No tiene ningún sentido que el ejército esté ayudando en las labores de rescate. Bueno, la verdad que toda ayuda será útil – Le respondo – y además les están ayudando por el temporal, según dicen en las noticias. Eso es lo raro, dice en voz baja dándole un aire de secretismo al asunto, muy típico en él, todo un fan de las conspiraciones del gobierno. Me cuenta que los barcos que se utilizan para este tipo de rescates, están equipados para soportar grandes temporales y que en esta época no los suele haber, así que no tiene sentido que los militares estén ayudando a causa del temporal. Además, generalmente estas misiones suelen tener rápida intervención por parte de los helicópteros de rescate y que las compañías petrolíferas tienen protocolos de emergencia. Pero tampoco dan el nombre de la compañía petrolífera. Bruno cree que la plataforma estará situada en algún lugar protegido y será de alguna forma ilegal, así que deben de estar tapando bastante la noticia. Al menos ya se saben algunos datos sobre el personal que trabaja allí. Se cree que hay por lo menos 3 españoles entre los trabajadores, un bioquímico, un médico y un experto en instalaciones autosuficientes en alta mar. Repiten siempre la misma imagen, un vídeo de no muy buena calidad de unos 10 segundos en los que se ven 2 lanchas, una roja y una negra acercándose a la plataforma.
Ya en casa, necesito relajarme, me tumbo en el sofá y pongo la tele, disfruto de productos Made in Esteban. Se me vienen a la cabeza las imágenes del accidente y de repente me extraña mucho una cosa. Enciendo el portátil, selecciono en la televisión la doble pantalla compartida, en un lado la televisión y en el otro el ordenador.
Google -> www.youtube.com -> accidente plataforma petrolífera mar norte -> buscar.
Abrir pestaña -> Google -> televisión española -> voy a tener suerte -> www.rtve.es -> noticias -> vídeos.
Selecciono varios vídeos, casi todos el mismo, con algún segundo de más unos y algunos de menos otros. El más largo de todos no es de los que tiene la mejor calidad, pero se ve perfectamente como la lancha negra sale de la fragata militar y la roja del buque de rescate, al final del vídeo enfocan la plataforma petrolífera y ahí está lo extraño, no hay humo. Si te pones a pensarlo, por otra parte, cabe la posibilidad de que ya hubiesen apagado el incendio.
Ya es tarde, apago el ordenador y la televisión, llamo a Noa para hablar un rato con ella, al colgar me acuerdo de lo del accidente, bueno una tontería, conecto el aire acondicionado, pongo el temporizador, mañana a las 07:00 AM en pié.
