07:15 AM
Como todas las mañanas, mientras desayuno escucho la radio, siguen diciendo las mismas noticias absurdas y dando recomendaciones para la ola de calor que estamos sufriendo, beber mucha agua, no pasar tiempos prolongados al sol, en las horas de máxima exposición evitar los trabajos físicos, resguardarse en lugares climatizados, etc… también dan datos sobre el accidente en la plataforma petrolífera,
Finalmente la Cadena Ser ha podido saber que en la plataforma petrolífera trabajaban 47 personas provenientes de 10 países diferentes, 8 personas del Reino Unido, 6 alemanes, 5 rusos, 5 estadounidenses, 5 personas de origen japonés, 4 franceses, 2 italianos, 2 daneses, 5 holandeses y 5 españoles, un bioquímico, un médico, un experto en instalaciones autosuficientes y dos cocineros. El ministro de asuntos exteriores ha comunicado en rueda de prensa, que el gobierno está haciendo todo lo posible para ofrecer más datos sobre los españoles que estaban trabajando en la plataforma…
Lo de siempre – susurro entre bostezos – ahora empezarán los ecologistas a decir la verdad de todo el asunto y hasta dónde llega la marea negra y dentro de unos meses nadie se acordará del asunto…
“El Director de Green Peace España habla para la Cadena Ser:
Es una vergüenza como se está llevando este asunto, nos están bloqueando continuamente, hemos intentado acercarnos a la zona, pero los militares de la OTAN nos han impedido el paso tanto por mar como por aire, no quieren que sepamos lo que está ocurriendo ni hasta dónde llega el desastre ecológico, en El Mar del Norte, viven miles de…” Recojo el desayuno, cojo las llaves del coche y me voy al trabajo.
Al llegar al control del aeropuerto me encuentro con Manuel, ¿Qué pasa rapaciño? Le digo – ¿Todo más tranquilo? O ¿Tenéis un aviso de terroristas y me vas a desmontar el coche?
Me mira de una manera muy seria y finalmente entre risas me dice que tire para adelante no vaya a tener que enviarme a la enfermería a buscar sustancias ilegales en determinados orificios de mi cuerpo. Le doy los buenos días y continúo mi camino.
A la hora del desayuno, bromeo con Miguel, mi compañero de trabajo, diciéndole que tendría que preguntarle a su padre sobre el accidente de la plataforma petrolífera, no en vano es un militar de alto rango. Hay mucho secretismo en esta historia, nos reímos.
Continúo el día revisando planos mientras escucho música y también aprovecho para mandarle algún email a mi padre y a Noa.
Después de comer, Pau empieza a estar en ese periodo pre-vacacional en el que tu rendimiento laboral comienza a ser casi nulo. Solo un día, sólo un día! . Repite una y otra vez, mientras comienza a hacer limpieza en su mesa de trabajo. La tarde transcurre rápidamente.
Hoy juegan la Supercopa de Europa el Atlético y el Inter de Milán, quedamos en ver el partido en mi casa después de trabajar.
Al final de la jornada vuelvo a coger la carretera secundaria para ir al Centro Comercial que hay al cerca del aeropuerto, tengo que comprar cervezas. Lo cierto es que vivimos al lado de otro Centro Comercial, pero si voy a ese, al ser hora punta cogeré todo el atasco y la otra posibilidad es ir al que hay cerca del Palacio de Marivent, pero prefiero ahorrarme los controles policiales que hay en esa zona a causa del Rey.
Cuándo llego a casa, me encuentro una nota pegada en la puerta:
“Pasa a verme cuándo llegues,
Esteban”.
Meto las cervezas en el congelador, me pongo unos pantalones cortos, una camiseta y unas chanclas, hace mucho calor. Conecto el aire acondicionado y paso a ver a Esteban. Su puerta y la mía están separadas escasos dos metros, a un lado otra puerta que accede a la escalera y al otro el ascensor, como vivimos en el último piso y el tejado es plano, las dos casas se vuelven hornos en verano y neveras en invierno, pero aun así estamos muy bien.
Laura me abre la puerta, le doy la enhorabuena y le digo que Noa se alegró mucho cuándo se lo conté, “tiene muchas ganas de verte, ¡quiere ser la madrina!”. Se ríe y me dice que Esteban está en su “despacho”.
Hablamos sobre el proyecto, “Necesito que revises los cálculos y la memoria, los esquemas los tengo claros, pero no quiero que haya algo mal calculado y los vecinos pongan problemas, esta es una buena oportunidad”
Me asomo a la ventana a tomar un poco de aire y le prometo que mañana por la noche lo tendré revisado.
Eso espero, porque ya tengo todo lo necesario – Me dice mientras se asoma conmigo a la ventana y señala el patio que tenemos debajo, el cuál usa como almacén de su negocio. Allí puedo ver unos 20 bultos grandes envueltos en plástico transparente y algunas cajas de cartón puestas al lado.
Ha calculado 2 placas solares por vivienda, lo que suponen 16 en total. El sistema lo quiere sectorizar en dos partes, una parte de la instalación será para las viviendas desde el primer piso hasta el tercero, 12 placas. La otra parte de la instalación será únicamente para el cuarto piso, o lo que es lo mismo, para su casa y la mía.
Además, como conseguí muy buen precio, incluí un grupo de baterías y 2 placas más por si quisiésemos ampliar nuestra parte de la instalación - ríe ilusionado. Pirata! Pienso… aunque por otra parte solo yo veré la instalación definitiva a parte de él y seguramente nadie se entere de nada.
A las 9,30 Pau, Miguel, Estaban y yo vemos el partido, Laura se queda en casa porque mañana viajará a Sevilla para darle la buena noticia a sus padres. Pasamos un buen rato y nos acabamos casi todas las cervezas, al final el resultado no fue importante para nosotros.
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