Sobresaltado me despierto, ¡joder me dormí!. Me levanto. Rutina matutina versión rápida y reducida, baño, vestirme y… no, no hay tiempo, cojo las llaves del coche, ascensor, ya en la calle corro hasta el coche, pese a que son unos 200 metros, cuándo llego, el hecho de haberme levantado hace 15 minutos y el calor hacen que esté sudando a chorros. Me siento en el coche, enciendo el motor, conecto climatizador 17ºC y le suplico al coche, hoy espero que seas todo un Cavallino Rampante, tengo una reunión en 25 minutos. La verdad que entre la potencia que tiene y lo pequeño que es, resulta perfecto para sortear el tráfico por la caótica “Vía de Cintura” de Palma. Llego rápido al aeropuerto, afortunadamente hoy en el control no hay cola, así que lo paso relativamente rápido con la esperanza de que ya dentro del aeropuerto no me encuentre muchos vehículos de servicio. La mayoría de los vehículos del aeropuerto son pequeños camiones llamados handling que casi siempre llevan de una serie de carritos llenos de maletas como remolque, a parte, también hay coches y furgonetas de empresas, camiones cisterna, autobuses y camiones especiales para facilitar a las personas con problemas de movilidad el embarque en los aviones. Finalmente aunque hay mucho movimiento de vehículos, no tardo en llegar a la caseta dónde trabajo, recojo toda la documentación y junto con mis compañeros repasamos todos los puntos a tratar, hoy va a ser un día muy largo.
Tras una mañana de reunión en reunión discutiendo y negociando con el personal del aeropuerto, decidimos comer algo en la cantina rápidamente para así poder hacer todo el trabajo que deberíamos haber hecho durante la mañana en lo que queda de tarde. Un día duro, reuniones, problemas y más problemas. El aeropuerto de Mallorca es uno de los aeropuertos que más tráfico aéreo tiene en Europa. A lo largo del día están despegando y aterrizando aviones de continuo, entre todo este volumen de pasajeros siempre hay algún “guiri” despistado que se nos cuela dentro del recinto de obra, cosa que no entendemos porque el acceso por la terminal está tapiado por un muro de pladur y por las zonas al nivel de pistas, tenemos el perímetro rodeado por una valla. El hecho es que a las cinco de la tarde un hombre alemán de unos setenta y tantos años apareció en la zona de obra, agarrándose el pecho, tras quedarse mirando a unos obreros, el hombre desorientado y perdido, se desplomó en el suelo. Cuándo nos llamaron a nosotros, el pobre hombre yacía en el suelo, frío y de color morado. Alos pocos minutos, la policía nacional y la guardia civil habían acordonado la zona, tomaron declaración a varios obreros. Servicios sanitarios y el juez, levantaron el cadáver y las autoridades portuarias se reunieron con nosotros. Seguramente tendremos que cerrar la obra hasta mañana, que todos los chicos se vayan a casa, hoy ha sido un día duro, nos dijo el Director del aeropuerto. Con extraña sensación nos marchamos antes de lo normal del trabajo, tras el susto, decido levantarme un poco el ánimo yendo a comprar los pantalones de montaña con refuerzos de kevlar que había visto antes de marchar de vacaciones, no hay cosa mejor que darte un capricho para levantar el ánimo.
Ya en casa, me relajo con una buena ducha, pizza precocinada en el horno y película cargando en el ordenador, espero que mañana sea más tranquilo.
Me voy a acostar, llamo a Noa, le resumo mi día y quedamos en hablar mañana. Estoy bastante cansado y este calor me está matando. Conecto el aire acondicionado, pongo el temporizador, activo el despertador, mañana a las 07:00 AM en pié, espero...

No hay comentarios:
Publicar un comentario